Parece que la fiesta en la que notablemente se divertió el Príncipe Harry durante su estadía en Las Vegas le traerá más consecuencias de las que él pensó. Y aunque él ya le explicó a su familia qué fue lo qué ocurrio, falta aún que le rida cuentas al Ejercito Británico, dónde el pertenece.
Según informa The Telegraph, el hijo del príncipe Carlos y la fallecida Diana de Gales tendrá que acatar el protocolo que sigue el Ejército británico en estos casos. El príncipe Harry mantendrá una reunión con los altos cargos del Ejército, que volverán a recordarle cuáles son sus responsabilidades.
Aunque el viaje se enmarca dentro de una actividad privada, aún así es miembros del Ejército y debe tratarsele como a uno más, tanto que el príncipe debería donar su sueldo correspondiente a dos semanas a una organización benéfica. “No va a ser una reunión amable. Tienen que recordarle que se ha pasado de la raya. No importa que el incidente tuviera lugar en el ámbito privado”, ha recalcado una fuente militar. “Harry es miembro de la Familia Real británica y tiene unas ciertas responsabilidades que también se extienden a su vida privada”. “El teniente coronel Tom de La Rue es el oficial al mando del tercer regimiento del cuerpo aéreo del Ejército, la unidad en la que sirve el príncipe, de 27 años, y será él quien deba amonestarle”, concluyó la fuente.
Según estas fuentes, su carrera militar podría verse afectada. Por su parte, el Ministerio de Defensa británico ha evitado pronunciarse sobre si el príncipe Harry ha violado o no con su conducta el código del Ejército.
Después de todo este escándalo no creo que al Príncipe Harry le quedén más ganas de tener otra celebración como estás, o por lo menos no dejarse fotografiar….






