Los dueños del club GLO de Nueva York pretendían darle un regalito a Kim Kardashian por su cumpleaños, ofreciéndole un pastel de 1 millón de dólares. La torta costaría tal precio porque llevaba diamantes incrustados.
Kim rechazó el ofrecimiento demostrando mucho sentido social: “Antes que nada, esta es la primera vez que escucho algo así, y nunca le permitiría a nadie gastar tanto dinero en una torta. Hacer un pastel de cumpleaños de un millón de dólares es ridículo. Preferiría que me dieran un pastelito y donaran el resto del dinero a los que no tienen hogar”
Kim además no celebró su cumpleaños en ese lugar y prefirió estar en Las Vegas con amigos y familiares.


