Al parecer Lindsay Lohan ha vuelto a caer en sus antiguos vicios pues no superó una prueba de alcoholemia y drogas que se le realizó y por tanto LiLo pone en riesgo su libertad condicional.
La jueza que puso en libertad a la artista amenazó con 30 días de prisión si en estas pruebas el resultado era positivo. Con esto, se llevará a cabo una audiencia antes de decidir si LiLo volverá a prisión.
Si Lindsay logra superar todas estas pruebas será puesta en libertad sin supervisión en noviembre.


